Akinfeev, el héroe en Luzhniki

En medio de una tormenta veraniega en el monumental estadio Luzhniki y ante 75.000 compatriotas enfervorecidos, emergió la figura del arquero Igor Akinfeev para atajar dos penales ante España y clasificar para cuartos de final del Mundial a Rusia, convirtiéndose en el héroe nacional. Desde la ‘araña negra’ Lev Yashin, único portero que ha ganado el Balón de Oro y cuya silueta protagoniza el cartel oficial del Mundial de Rusia-2018, los porteros ocupan un lugar especial en el corazón de los aficionados rusos.

Entre los grandes nombres, Rinat Dassaev o Stanislav Cherchesov, actual seleccionador, y ahora es el turno de Akinfeev, una institución en la actual ‘Sborania’.

Pero hasta ayer, en el triunfo 4-3 en penales tras empate a uno, el arquero de 32 años no había brillado en las grandes competiciones, en las que acumulaba varios errores.

Entre sus fallos, el balón que se le escapó de las manos en el empate 1-1 ante Corea del Sur en el Mundial de Brasil-2014. Tres años después protagonizó una salida catastrófica en las semifinales de la Copa Confederaciones de 2017 frente a México.

Pero en el primer octavos de final en la historia de Rusia (sin contar la época de la Unión Soviética), el nacido en Vidnoie, en las afueras de Moscú, fue fiel al estatus que tiene en el fútbol nacional, con seis títulos de campeón con el CSKA y 560 partidos, trayectoria que le ha permitido lucir el brazalete de capitán en el equipo  nacional.

Poco solicitado durante gran parte del partido, dominado por España, pero sin crear peligro real hasta la recta final, Akinfeev apareció cuando más se le necesitaba.

Ahora Rusia, la sopresa de la Copa del Mundo, tendrá que rivalizar contra Croacia en busca de un lugar entre los cuatro mejores del Mundial"

El jugador del partido es el equipo y el público. No jugamos como queríamos, nos hubiera gustado atacar más contra España, pero no pudimos hacerlo mejor”.

Fuente: AFP